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32 años sembrando comunidad, el camino de Atucsara por los territorios de Colombia

Hace 32 años nació en el Cauca una iniciativa que apostó por algo fundamental, fortalecer a las comunidades desde la organización y el trabajo colectivo. Así, en 1994 se crea la Asociación Atucsara, una organización comprometida con el desarrollo rural, el liderazgo, la soberanía alimentaria y la construcción de procesos comunitarios que nacen desde y para el territorio.

Su nombre proviene de una expresión de la lengua Inga que significa “maíz en abundancia”, un símbolo profundamente ligado a la vida campesina. El maíz representa alimento, cuidado de la tierra, comunidad y permanencia en el territorio. Esa idea ha acompañado el caminar de Atucsara durante más de tres décadas.

Desde sus inicios, la organización ha trabajado junto a familias campesinas, jóvenes, mujeres, hombres y organizaciones locales, acompañando procesos que fortalecen la autonomía comunitaria, el liderazgo social y la construcción de oportunidades en los territorios rurales.

A lo largo de estos años, Atucsara ha impulsado iniciativas en distintos municipios del departamento del Cauca, entre ellos Padilla, Sotará, Cajibío, El Patía y El Tambo, acompañando procesos relacionados con la agroecología, la soberanía alimentaria, la participación ciudadana, el liderazgo comunitario, la comunicación para el cambio social y el fortalecimiento de emprendimientos rurales.

Este recorrido también ha permitido ampliar el trabajo a otros territorios del país. Actualmente, Atucsara cuenta con una segunda sede en Magangué, Bolívar, desde donde se desarrollan procesos con comunidades y jóvenes enfocados principalmente en el fortalecimiento educativo, la formación en liderazgo juvenil y la generación de oportunidades que contribuyan al desarrollo de los territorios.

Hoy, la organización continúa trabajando desde dos territorios -Popayán, Cauca y Magangué, Bolívar- que, aunque geográficamente distintos, comparten un mismo propósito, fortalecer comunidades organizadas que construyan su propio desarrollo.

En el Cauca, el trabajo de Atucsara ha estado estrechamente relacionado con el acompañamiento a comunidades rurales en procesos de agroecología, soberanía alimentaria y cuidado del territorio. A través de espacios de formación, encuentros comunitarios y proyectos productivos, las familias campesinas han fortalecido sus capacidades organizativas y su relación con la tierra.

Al mismo tiempo, la organización ha promovido procesos de liderazgo juvenil, participación ciudadana y comunicación comunitaria, reconociendo el papel de las nuevas generaciones en la construcción de territorios más justos y sostenibles. Iniciativas como la Ruta Atucsarita reflejan ese compromiso por abrir espacios donde los jóvenes puedan aprender, compartir experiencias y fortalecer su vínculo con el territorio.

Otro de los ejes importantes del trabajo ha sido el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres y la promoción de la equidad de género en las comunidades, reconociendo su papel fundamental en los procesos sociales, productivos y organizativos.

“Para nosotras como mujeres ha sido muy importante conocer nuestros derechos y entender que también podemos participar y tomar decisiones en nuestra comunidad. Estos espacios nos han permitido perder el miedo a hablar y reconocer el valor que tenemos en nuestro territorio.” Dora Idrobo, lideresa comunitaria.

Más que proyectos aislados, los procesos impulsados por Atucsara se han convertido en espacios de encuentro donde comunidades, organizaciones aliadas e instituciones han trabajado de manera conjunta para fortalecer el tejido social y promover iniciativas que nacen desde las propias necesidades del territorio.

Durante estos años, la organización ha sido testigo de múltiples historias de liderazgo, aprendizaje y transformación comunitaria. Jóvenes que encuentran nuevas oportunidades para formarse, mujeres que fortalecen su participación en los espacios comunitarios, familias campesinas que continúan apostándole a la tierra y comunidades que siguen creyendo en el trabajo colectivo.

Celebrar los 32 años de Atucsara es también reconocer a todas las personas, organizaciones aliadas y comunidades que han hecho parte de este camino. Cada encuentro, cada proceso formativo y cada iniciativa desarrollada ha sido posible gracias al compromiso colectivo de quienes creen en la organización como una herramienta para transformar los territorios.

Hoy, después de más de tres décadas de trabajo, Atucsara continúa caminando junto a las comunidades, fortaleciendo procesos que nacen desde el territorio y construyendo oportunidades para las nuevas generaciones.

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ASOCIACIÓN ATUCSARA
Popayán, Cauca – Magangué, Bolívar.
2026