
En el municipio de El Tambo, Cauca, la Asociación Atucsara viene impulsando un modelo productivo que integra el cuidado del ambiente, la autonomía campesina y la producción de alimentos saludables, la Eco-parcela. Esta propuesta, desarrollada en el marco del programa agroecológico de la organización, se ha consolidado como una alternativa sostenible frente a los desafíos del campo colombiano.
Más de 50 familias campesinas han implementado este modelo, fortaleciendo sus sistemas productivos y mejorando sus condiciones de vida a partir del aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
La Eco-parcela es un sistema agrícola basado en el uso óptimo de los recursos naturales, sin emplear productos químicos sintéticos ni organismos genéticamente modificados en ninguna etapa del proceso productivo. Su enfoque no se limita a la siembra, concibe la finca como un sistema integral donde conviven la vivienda, la producción, los animales y el entorno natural.
En este modelo, cada elemento cumple una función dentro de un equilibrio general. Las parcelas incorporan huertas ecológicas, bancos de semillas, sistemas de manejo de aguas residuales, aprovechamiento de residuos sólidos y uso de energías renovables. Además, promueven construcciones adaptadas al entorno, utilizando materiales reciclables y acordes con las condiciones climáticas.
Componentes del modelo de Eco-parcela
El enfoque agroecológico de Atucsara se estructura a partir de varios componentes clave:
- Producción limpia: Se prioriza el manejo ecológico del suelo, los cultivos y las plagas, eliminando el uso de agroquímicos. Esta práctica contribuye a la salud del suelo, de las familias productoras y de los consumidores.
- Bienestar animal: Los animales son criados en condiciones que respetan su comportamiento natural, garantizando espacios adecuados, alimentación sana y mínimo estrés, lo cual impacta positivamente la calidad de la producción.
- Manejo de aguas servidas: Las aguas residuales domésticas son tratadas mediante sistemas apropiados antes de su disposición final. En algunos casos, se implementan biodigestores que permiten transformar estos residuos en biogás para uso doméstico.
- Energías renovables: El uso de fuentes como la energía solar permite el funcionamiento de sistemas de riego, iluminación, equipos productivos y actividades domésticas, reduciendo la dependencia de redes eléctricas convencionales.
- Bioconstrucción: Las viviendas y estructuras productivas se construyen con materiales naturales y biodegradables como tierra y madera, disminuyendo el impacto ambiental y los costos.
- Huerta casera: Se promueve la producción de alimentos para el autoconsumo, fortaleciendo la soberanía alimentaria mediante cultivos de verduras, hortalizas y frutas libres de químicos.
En este sentido, el modelo de Eco-parcela surge como una alternativa frente a las limitaciones de la agricultura convencional, caracterizada por el uso intensivo de insumos químicos, la degradación del suelo y la dependencia de recursos externos.
De acuerdo con el enfoque promovido por Atucsara, este tipo de agricultura no es sostenible, ya que afecta los recursos naturales como el suelo, el agua, los bosques y la biodiversidad, además de generar impactos en la salud humana y animal.
En este contexto, las Eco-parcelas proponen una transformación en la forma de producir, basada en la autosuficiencia, el conocimiento local y la armonía con la naturaleza.
Uno de los pilares fundamentales del modelo es la protección del suelo como elemento vital para la producción. Para ello, se promueven prácticas como:
- Evitar las quemas, que eliminan la materia orgánica y afectan la vida del suelo.
- Reducir el arado excesivo y el pisoteo del ganado, que compactan la tierra.
- No verter aguas contaminadas directamente sobre el suelo.
- Fomentar la diversidad de cultivos para prevenir plagas y enfermedades.
- Sembrar árboles que contribuyan a la protección y fertilidad del suelo.
Estas acciones permiten mantener la productividad de las parcelas y conservar los ecosistemas.
Desde la implementación del proyecto de Gestión Comunitaria para la Soberanía Alimentaria, las familias vinculadas han logrado avances significativos en sus sistemas productivos. Entre ellos se destacan:
- Reducción de costos en servicios como agua y energía.
- Implementación de sistemas de riego con energía solar.
- Producción de biogás para uso doméstico.
- Fortalecimiento de cultivos como café, caña panelera y huertas diversificadas.
- Mayor autonomía en la producción de alimentos y semillas.
Además, las Eco-parcelas se han convertido en espacios de aprendizaje e intercambio comunitario, promoviendo prácticas sostenibles en el territorio.
En un contexto marcado por la crisis climática y los desafíos del desarrollo rural, las Eco-parcelas representan una alternativa para avanzar hacia un campo más sostenible. Así, este modelo demuestra que es posible producir alimentos de manera responsable, fortaleciendo la economía campesina y protegiendo los recursos naturales.
La Asociación Atucsara continúa trabajando en la implementación de estas iniciativas a través del proyecto Gestión Comunitaria para la Soberanía Alimentaria y la Construcción de Paz en el municipio de El Tambo, Cauca, con el apoyo de Fastenaktion
Ecoparcela Atucsara
ASOCIACIÓN ATUCSARA
Popayán, Cauca.
2026